Cuantas veces ansioso tuvo que esperar la reacción de una chica para poder seguir adelante?. Cuando logro entender el porque se ansiaba de esperar, se paró del banquito donde estaba y siguió caminando, sin embargo, en su interior sabía que la espera de lo inesperado le producia cada vez mas una ansiedad secreta.
Cuando consiguió disponibilidad para darle puesto a alguien en su autobus, simplemente al montarse, esa persona, se lanzaba por la venta, una manera de huir peculiar, porque ni en las peliculas de acción sucede.
Un día, caminando, cuenta se dio cuenta que se cansaba, solamente se sentó en un banquito y se dedicó a ver como el mar se retiraba de la orilla, omitiendo que el mar siempre regresa.
lunes, 26 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
EL MAR, EL BAUL Y SOLEDAD
De vez en cuando hay que emigrar a buscar la paz del alma, normalmente comienza haciendo tregua con las almas dolidas por las decisiones de uno. De vez en cuando el alma solicita formalmente al portal del corazón emigrar para conseguir paz, ciertamente la soledad es el aeropuerto de esos viajes del alma. Hay quienes buscan en la religión la paz, la fe y la sabiduría, otros la naturaleza como un viejo pescador que alguna vez conocí. Ciertamente al conseguir esa paz el alma descansa y el cuerpo muere, pero definitivamente hay que conseguir un equilibrio entre alma y realidad.
Aquel aquel viejo pescador, agobiado por la vida, un día decidió dejar todo atrás para conseguir la paz y navegó sin cesar en el mar, se encontró con tormentas y mares tranquilos, mientras las olas gigantes batían su adrenalina y sus emociones consiguió paz.
Cuando regreso a la orilla con la paz en la cabeza, un viejo señor que solía vivir torturando con palabras al pobre pescador, toco la puerta a saludar y beber una taza de café, al entrar, éste se quitó los zapatos se recostó en el sillón y solo su presencia perturbo al viejo pescador.
A medida que el pescador trataba de seguir en paz y omitir la presencia de ese viejo señor que tanto andaba jurungando un baúl de cosas obsesivas y compulsivas decidió reparar su vieja barca y buscar el sol y el viento para navegar de nuevo. Sin embargo una vieja compañera llamada soledad pegaba gritos desde la esquina del pueblo para acompañarlo en su aventura.
A medida que pasaban los días, aparecían nuevas oportunidades de desplazar a soledad, pero el viejo pesquero, cegado por el sol, el calor y las gotas de sudor, dejaba a soledad a su lado buscando la manera de partir.
En ciertas oportunidades le dio fresco, se seco el sudor y busco a lo lejos a esas nuevas oportunidades, pero solo encontró que éstas le arrimaban cada vez mas ese baúl que el viejo compañero asomaba más a su lado.
Un día incierto, una vez más, el viejo pescador se quito la ropa, despojo de su lado a cualquier regla de vida que le hiciera sentirse incomodo, y al no haber alguien que quisiera acompañarlo con soledad, embarco, y se alejó buscando ese mar tranquilo que alguna vez consiguió y que se perdió al tocar la puerta de lo obsesivo y compulsivo que asomaba ser ese baúl guardado.
Aquel aquel viejo pescador, agobiado por la vida, un día decidió dejar todo atrás para conseguir la paz y navegó sin cesar en el mar, se encontró con tormentas y mares tranquilos, mientras las olas gigantes batían su adrenalina y sus emociones consiguió paz.
Cuando regreso a la orilla con la paz en la cabeza, un viejo señor que solía vivir torturando con palabras al pobre pescador, toco la puerta a saludar y beber una taza de café, al entrar, éste se quitó los zapatos se recostó en el sillón y solo su presencia perturbo al viejo pescador.
A medida que el pescador trataba de seguir en paz y omitir la presencia de ese viejo señor que tanto andaba jurungando un baúl de cosas obsesivas y compulsivas decidió reparar su vieja barca y buscar el sol y el viento para navegar de nuevo. Sin embargo una vieja compañera llamada soledad pegaba gritos desde la esquina del pueblo para acompañarlo en su aventura.
A medida que pasaban los días, aparecían nuevas oportunidades de desplazar a soledad, pero el viejo pesquero, cegado por el sol, el calor y las gotas de sudor, dejaba a soledad a su lado buscando la manera de partir.
En ciertas oportunidades le dio fresco, se seco el sudor y busco a lo lejos a esas nuevas oportunidades, pero solo encontró que éstas le arrimaban cada vez mas ese baúl que el viejo compañero asomaba más a su lado.
Un día incierto, una vez más, el viejo pescador se quito la ropa, despojo de su lado a cualquier regla de vida que le hiciera sentirse incomodo, y al no haber alguien que quisiera acompañarlo con soledad, embarco, y se alejó buscando ese mar tranquilo que alguna vez consiguió y que se perdió al tocar la puerta de lo obsesivo y compulsivo que asomaba ser ese baúl guardado.
OSCURIDAD MARCADA POR LA LUZ
Tan solo si pudiera arrancar el corazón del cuerpo y usar la mente en estos momentos el alma estaría en paz, pues cuando uno toma decisiones las cosas terminan peor, a veces solo no hay que pensar entonces pregunto, será que el corazón y la mente están conectados inalámbricamente?
Resaltó en un mundo oscuro y solitario, y siempre pasa que la luz en la oscuridad alumbra más que el sol en las mañanas. Fresa, mango, pecas, y conversaciones profundas hicieron saltar una fibra que se encuentra en desequilibrio total y lamentablemente siempre pasa. Esa noche voló el cuervo a buscar una nueva noche y la oscuridad quedo marcada por una luz como las heridas de un vampiro cuando deseó salir al sol para sentir dolor y que está vivo.
Por miedo decidió precipitadamente irse a casa, mientras ella, seguramente salió corriendo en bata a esconderse tras las sabanas que algún momento le sirvieron para llorar, mientras la otra parte se iba lentamente confuso por la situación, mientras un cigarrillo le daba placer de tranquilidad y su corazón se alteraba de ansiedad, producto de la nicotina. La confusión le produjo ansiedad y decidió vencer el miedo, pero la chica en bata, tras ponerse su careta de dureza no le permitía que él bajara la cabeza y lo dejaran entrar.
Será que una vez más, tendrá que bajar la cabeza y admitir que perdió, admitir que su debilidad son las mujeres que crean indiferencia, admitir que le gusta la ansiedad, o, simplemente admitir que debes estar solo.
CUANDO LAS TINIEBLAS ABARCAN TU SER, SOLO LA LUZ SERÁ CAPAZ DE MARCAR UNA RAYA EN LA PARED.
Resaltó en un mundo oscuro y solitario, y siempre pasa que la luz en la oscuridad alumbra más que el sol en las mañanas. Fresa, mango, pecas, y conversaciones profundas hicieron saltar una fibra que se encuentra en desequilibrio total y lamentablemente siempre pasa. Esa noche voló el cuervo a buscar una nueva noche y la oscuridad quedo marcada por una luz como las heridas de un vampiro cuando deseó salir al sol para sentir dolor y que está vivo.
Por miedo decidió precipitadamente irse a casa, mientras ella, seguramente salió corriendo en bata a esconderse tras las sabanas que algún momento le sirvieron para llorar, mientras la otra parte se iba lentamente confuso por la situación, mientras un cigarrillo le daba placer de tranquilidad y su corazón se alteraba de ansiedad, producto de la nicotina. La confusión le produjo ansiedad y decidió vencer el miedo, pero la chica en bata, tras ponerse su careta de dureza no le permitía que él bajara la cabeza y lo dejaran entrar.
Será que una vez más, tendrá que bajar la cabeza y admitir que perdió, admitir que su debilidad son las mujeres que crean indiferencia, admitir que le gusta la ansiedad, o, simplemente admitir que debes estar solo.
CUANDO LAS TINIEBLAS ABARCAN TU SER, SOLO LA LUZ SERÁ CAPAZ DE MARCAR UNA RAYA EN LA PARED.
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