martes, 18 de agosto de 2009
Un Adios!
Regreso de la calle, tiro las llaves donde estaban las demas, se quito los zapatos para sentir una vez mas los pies sobre el marmol frio de su amplia sala elegante. Entre lagrimas tomo una fotografia, una botella de vino y se sento en su piano de cola negra, mientras la veia tocaba las teclas de una cancion dedicada, algo triste de un amor fallecido, amor que lo habia hecho brillar tal cual diamante de la mejor joyeria del mundo. Cabizbajo se quedo, viendola con la copa de vino y no queria decir adios, se fue y solo dejo un cuarto vacio.
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