Con diez años de edad entre lágrimas y pataditas, el niño se veía las manos, lloraba al ver que sus manos eran mas pequeñas que las de su único héroe, su padre !. Decidió poco mas tarde ponerse un interior azul, se quito la camisa por el calor de la ciudad e incluso las medias, SERÉ UN HÉROE ATÍPICO (dijo su yo interior), robo la toalla azul del baño de su madre y los lentes oscuros de su padre.
Se encontraba en el lugar de sus inicios, la casa de su tía abuela tita, salió al patio e imagino miles de enemigos de toda clase. Fanático de las peleas chinas y tomando como clase estas, comenzó a dar golpes y patadas, muy pequeño para poder volar por los aires como Bruce Lee para dar patadas.
Después de derrotar a todos, se arrodillo como si estuviese cansado, pero su archienemigo mas grande comenzó a atacarlo LA MADUREZ, se dio cuenta una vez mas, que ya dejaba de ser un niño y entraba en la adolescencia. Frustrado, camino, y entre lágrimas de cocodrilo agarro su libro de matemática de 4 grado y se puso a estudiar.
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